Hacia donde vamos
Nuevos abordajes
Actualmente la Granja está alojando a chicos con diferentes discapacidades, los cuales se diferencian por lo menos en tres grupos para distinguir cuál es el proyecto de trabajo específico para cada uno de ellos.
Se trabaja con el grupo una vez por semana para abordar la convivencia y también para permitirles verse reflejados en los otros chicos. Además se trabaja sobre las inquietudes y proyectos que tiene cada chico. Y se realiza una terapia individual, en la misma frecuencia, con los chicos que así lo necesitan.
En este sentido, a los chicos que tienen las discapacidades más leves la Granja les ofrece un lugar donde pueden desarrollar sus potencialidades. Se los ayuda a superar las dificultades que se les presentan en la vida cotidiana y en los trabajos que emprenden cada uno. El objetivo que se persigue es que puedan integrarse plenamente a la sociedad, desarrollando así su vida como cualquier persona. En el caso en que la anhelada integración sea efectiva, la Granja pretende ocupar un lugar de referencia para el chico, para que éste la vivencie como el lugar donde vivió y fue contenido, que lo pueda seguir ayudando cuando lo necesite y donde encontrará a alguien con quien contar ante posibles dificultades.
Para los chicos que tienen dificultades profundas la Granja se ofrece como Hogar acogiendo a aquellos que no tienen familia. Se les propone que desarrollen distintas actividades que estimulen su creatividad; además se propicia el contacto con diferentes instituciones promocionando así su relación con el entorno social. Se da de este modo una integración que enriquece su vida cotidiana, con otros compañeros que tienen otras vivencias. Se colabora así para que el chico pueda realizar lo que otros pueden realizar por sus propios medios.
La Granja les ofrece a estos dos grupos de chicos un trabajo terapéutico de grupo y asistencia psicológica individual, en el caso que lo necesiten para la resolución de conflictos individuales que le impiden llevar adelante sus proyectos de vida. Participan además de actividades terapéuticas dentro de la institución y fuera de la misma acuden a talleres especiales.
Y un tercer grupo que son los chicos del barrio, a quienes la Granja les permite una inserción social a través de lo laboral, quedando la Granja como un referente social. Además, se hace un trabajo institucional con todo el personal, donde los que participan puedan elaborar lo que les genera el trabajo con los chicos.
La institución pretende dar una respuesta satisfactoria a las demandas sociales que se reciben constantemente, el desafío está en poder organizarse para asistir estas nuevas problemáticas que convocan a trabajar y pensar en cómo resolverlas.